Como equipo ReUnir, trabajamos constantemente para ayudar a nuestros pacientes a comprender sus propias emociones y conductas, y cómo estas influyen en la interacción con otros, Intentando promover la mentalización a través de diversas intervenciones que propicien lo anteriormente expuesto en cada niño y adolescente.
¿Qué es la mentalización?
Es la capacidad de entender lo que hacemos —y lo que hacen otros— a partir de lo que sentimos, pensamos y necesitamos.
En otras palabras, mirarnos a nosotros mismos y tratar de entender al otro desde dentro.
Mentalizar es preguntarnos:
¿Qué estará sintiendo?
¿Qué me pasó para reaccionar así?
¿Qué hay detrás de esta conducta?
Esta capacidad no se enseña con instrucciones. Se desarrolla en la relación, cuando alguien nos escucha, nos intenta comprender y pone en palabras lo que sentimos.
En el trabajo con niños y adolescentes, el rol de mamás, papás y adultos significativos es clave: cuando un niño se siente comprendido, aprende que sus emociones tienen sentido y pueden ser pensadas.
De esta forma, el entrenamiento y profundización en mentalización hace sentido para nuestra práctica clínica, puesto que en terapia de grupo creemos firmemente en el poder del “aquí y el ahora”.
Esto permite trabajar con lo que ocurre en el presente, en la relación con otros, transformando cada interacción en una oportunidad para comprenderse mejor a sí mismos y a los demás.

